Entrevista de Víctor Hugo Barrera al escritor sonorense, que esta noche recibirá un Reconocimiento en la inauguración de la Feria del Libro Hermosillo 2008
La lectura es un acto personalísimo: Carlos Moncada
Víctor Hugo Barrera
Carlos Moncada llegó ya a la edad de los homenajes. Periodista y escritor, en su ejercicio de más de cincuenta años ha publicado una treintena de libros. Ha escrito de teatro, de artes plásticas, de danza, de música, de literatura y de política. La Feria del Libro Hermosillo 2008 es dedicada al veterano escritor. En la inauguración de la feria se presentará el libro Pistas para encontrarme, antología de la obra periodística y literaria de Moncada. Con él es la charla.
Carlos Moncada O. (Ciudad Obregón, Sonora, 1934) explica por qué en esta ocasión en la Feria del Libro no hay homenaje, sino dedicatoria: “Homenaje suena cortesano, como si fuera un héroe, y el héroe es el lector. Mejor reconocimiento o dedicatoria”.
La obra de Moncada va del periodismo político a la crónica y las artes, ¿es fácil abarcar tanto terreno? “Fácil no es –explica- pero tengo muchos años en el negocio”.
¿Periodista o escritor?
Creo que las dos profesiones son simultáneas. Comencé a escribir a nivel doméstico, como parte de ser periodista. ¿Cómo separas ambas profesiones? Si la ligereza o facilidad para hilvanar palabras me la dio el periodismo, no puedo renunciar a ellas en la literatura. Y al revés. Esto de ser periodista o escritor es un tema muy debatido. Podría salvarme recordando lo que, con benevolencia, decía Hemingway: “no hace daño hacer periodismo, siempre que no se haga mucho tiempo”. Aunque nunca explicó el escritor cuánto era “mucho tiempo”. Ambas profesiones, literatura y periodismo, me han dado satisfacciones, cada una en su género. Cabe anotar que hacer periodismo en Sonora es fatal, aquí es un desierto. La literatura, en cambio, es maravillosa, podría dejar todo para sólo dedicarme a leer.
Sin embargo, asegura que no podría dejar el periodismo. “El periodismo me ayuda a ejercer la crítica. No podría vivir sin hacer crítica. ¿Cómo clausurar todo lo que he aprendido en el terreno del periodismo?”. La charla se interrumpe momentáneamente por una llamada a su teléfono celular. “No creo que sea Mouriño”, dice, con sonrisa maliciosa, mientras se prepara a contestar. Al finalizar su llamada, explica riéndose: “Era (el escritor y dramaturgo) Luis Enrique García, y como escuchó lo de Mouriño, me dijo, fingiendo una voz de ultratumba: `soy Mouriño´”. (Risas).
¿Qué pistas de Carlos Moncada encontrarán los lectores en esta compilación de su obra que realizó Leonel Perú?
Algunas pistas encontrarán. En el libro no sólo hay parte de mi obra narrativa y textos periodísticos, también hay una galería de fotografías, no todas relativas a actividades literarias, hay fotografías de mis viajes (“una de mis chifladuras son los viajes”, confiesa en la obra) y una relación de mis libros publicados. Contiene cuentos completos y entre mis osadías escribí teatro. Encontrarán escenas.
La literatura no parece estar de moda, ¿hay que insistir con las ferias de libros?
Sí, vale la pena. Me propongo insistir en mi punto de vista: en este tipo de actos, en las ferias, se habla de que son oportunidades para fomentar la lectura y blablabla, pero aunque he oído sobre técnicas de difusión y fomento de la literatura, no creo en soluciones masivas. La lectura es un acto personalísimo. Las autoridades y los estudiosos señalan que en México sólo se lee un libro por persona, pero no nos dicen cuántas páginas leyeron. Si leyeron la mitad de El Quijote de Cervantes o En busca del tiempo perdido de Proust, eso es bueno. Yo digo que si alguien lee un libro al año, hay que exigirle que lea dos. Si lee cinco libros, que lea diez. Que se extienda el hábito de la lectura entre los que aman la lectura.
Para finalizar la charla, Moncada habla del ejercicio periodístico en Sonora. “El periodismo aquí es deficiente. El material que manejan reporteros y locutores radiofónicos y televisivos es el idioma. ¡Y lo hacen de manera lamentable! El periodismo te exige, como mínimo, la claridad. Y a veces ni ese principio cumplen los reporteros. Lo mío es patológico con esto del idioma: como soy un metiche a veces hago observaciones y caigo gordo. Hay que ver, como ejemplo, la cantidad de errores que se escuchan diariamente en los noticieros de radio y televisión. En resumen, el periodismo que se practica es muy deficiente. Y como los reporteros sólo se escuchan unos a otros, creen que están bien. La intrascendencia es un pecado capital del periodismo, y como los periódicos quieren vender, publican muchas intrascendencias diariamente. Los diarios de Hermosillo parecen de nota roja”.
Antologar o reunir la obra de un autor tan prolífico como Gerardo Cornejo, es una tarea monumental que realizó el Instituto Sonorense de Cultura y que ha dado como resultado los dos tomos que aquí se ofrecen al lector. Porque “hacer antología” dice Humberto Beck, “es como hacer crítica y como editar; es un acto creador, una acción que puede armar o desarmar universos literarios”...
Y es lo que se ha logrado en esta obra cuyo primer tomo contiene tres novelas del autor: La sierra y el viento y Juan Justino Judicial completas y Al norte del milenio, una versión resumida por Gerardo Cornejo. El segundo tomo incluye sus libros de cuento, relato y poesía también resumidos por el autor en una selección representativa de cada volumen. Allí están: El solar de los silencios, Pastor de fieras y Microbios de luz. Están también los libros de relatos: Oficio de alas y Como temiendo el olvido. Finalmente se incluye el poemario Balada de Cuatro Rumbos que cierra la obra con un canto a la deslumbrante naturaleza de la “Madre Sierra”.
OBRA REUNIDA pues, es una espléndida obra de lectura dedicada a todos aquellos que disfrutan el inefable placer de la lectura.
Gerardo Cornejo Murrieta (Tarachi, Sonora, México, 1937) es maestro en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, rector fundador de El Colegio de Sonora y escritor de novelas, libros de cuentos, relatos, ensayos, discos y argumentos cinematográficos. Este 2009, el Gobierno del Estado de Sonora a través del Instituto Sonorense de Cultura, le rinde un homenaje al dedicarse la Feria del Libro Hermosillo, en su décima edición.